Domingo 26 de Mayo de 2024

Bitácora

 

En el ejercicio del poder, hay una parte que se llama “quedar bien y dar palmadas de pecho” y eso es lo que parecen haber acordado las autoridades municipales y los líderes cañeros, así como Protección Civil municipal, con el acuerdo acerca de las sobredimensiones y el sobrepeso que cargan los camiones de la gramínea, que, “ahora sí”, serán sancionados con multas económicas por los agentes de la Dirección de Seguridad Pública y Tránsito Municipal.

Están quedando bien con la ciudadanía, porque están diciendo lo que todos quieren oír, cuantimás los que están en redes sociales enconados contra el tráfico de los camiones, que no ha parado desde que un camión mató a toda una familia en el cruce de Valle Alto, sobre la carretera México-Laredo, el pasado 21 de diciembre, pero del dicho al hecho hay mucho trecho.

No es nuevo el proteccionismo que le dan todos al sector cañero, sea cual sea la actividad que derive en la producción de azúcar, a través de la molienda en los ingenios. Por ejemplo: el Ingenio Alianza Popular está moliendo de nueva cuenta, desde el sábado pasado, cuando el pasado viernes había sido señalado de haber contaminado sin empacho el río Gallinas; también se debe recordar que, en el IMSS, los cañeros que van a dar de alta a la seguridad social a sus obreros de campo tienen preferencia por sobre toda empresa o trabajador que acuda al mismo trámite; eso sin contar con la aquiescencia que han mostrado las autoridades en los casos de cómo transportar la caña.

El azúcar ofrece el 52 por ciento de la economía local, de acuerdo con estudios financieros que se han hecho a lo largo de la historia reciente. Este es motivo suficiente para dejar pasar algunos asuntos que son de gravedad (la contaminación, el tránsito) para no molestar a los señores de la caña y del azúcar. De hecho, cuando se les pide que haya prudencia y apego a la ley sobre las sobredimensiones de los camiones (que son los que provocan volcaduras) o sobre la polución al río, lo primero que gritan industria y cañeros es que gracias a ellos, hay economía en la región, cosa que puede resultar cierta, pero también deberían entender que los daños a la sociedad o al medio ambiente son contra todos.

En Valles y en San Luis Potosí volvieron a sonar las voces de que nacerá un nuevo partido, dentro de la CROC y en la persona de Raúl Arturo del Castillo García, líder de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos, quien desde la pasada campaña decidió retirar su apoyo clientelar a José Antonio Meade, el candidato priista a la Presidencia de la República, para dárselo al actual presidente y a su partido MORENA.

El caso es que la estrategia estriba en tener un partido comparsa de MORENA, para acolchonar el desgaste que pudiera sufrir el presidente AMLO y su instituto político, pero usando a gente que ha pertenecido a la base priista desde hace mucho tiempo.

Las reuniones de expriistas y de morenistas en calidad de apoyo al nuevo  instituto, al que llamarán “Vive”, de acuerdo con algunos de los recientes desertores y no tarda en conformarse la serie de asambleas que se necesitan hacer para poder propender al presupuesto del Instituto Nacional Electoral, aunque se dice que la invectiva de los morenos es hacer que este instituto político incipiente sea de orden estatal, porque hay mucha disidencia en el PRI y en MORENA están preparando los terrenos para tener un bateador emergente, por si las cosas le van resultando mal al mandatario federal, como a todos sus antecesores.