Martes 07 de Julio de 2020

Bitácora

QUÉ grave será para el otrora detenido por falsificación y persona que ilegalmente se quedó con equipo táctico de la Policía Municipal, el actual abogado de la DAPAS, Edgar Enrique Sánchez González, cuando se venga encima la realidad de la ley que él ha escondido a su director y al alcalde Adrián Esper Cárdenas, quien, por la respuesta dada ayer sobre la posibilidad de que ganen el juicio sobre la huelga (sí, que alguien despierte, la huelga no se ha terminado) Ballesteros y compañía, ni siquiera conoce los pormenores de esta cuestión.

LA huelga continúa, solamente que ya no es presencial, porque Edgar Enrique Sánchez y el director de DAPAS ordenaron, mediante un acuerdo de la Junta de Conciliación que se diera a conocer la decisión de una mayoría de sindicalizados para quedarse con el edificio que ocupaban los sindicalizados de Ballesteros.

CURIOSAMENTE, para muchos, ese fue el fin de la huelga, pero el proceso continúa con todas las de la ley, y si no que se den una vuelta al juzgado de distrito donde se están haciendo las diligencias para ver si la huelga tiene razón de ser como tal o si los trabajadores se tienen que regresar a trabajar, sin goce de nada de las prestaciones (uno de los mejores escenarios para la DAPAS).

PERO impulsivo como es, Edgar Enrique quiere comer carne asada antes de comprar la vaca y ya anda moviéndole para que defenestren a Ballesteros y a los suyos, en lugar de concentrarse en el proceso judicial sobre la huelga que sigue su curso y que, si ganan los sindicalizados que no volvieron, se convertirá en la ruina total para la DAPAS, porque ésta no está ahorrando el dinero que tendría que pagarles a los que siguen en paro.

PUEDE ser que Ballesteros sea una completa basura, como ellos mismos se refieren a él, en privado, pero lo que se les olvida es que los sindicalizados tienen derechos laborales inalienables que podrían hacerse valer, solamente que les gusta pensar que la DAPAS fue salvada por la actual administración, antes de finiquitar el asunto en tribunales y deshacerse por completo de Ballesteros.

ESTÁN celebrando sin tener resolución y eso podría costar la debacle final del organismo que, en efecto, funciona bien sin el líder sindical, pero hay que recordar a la DAPAS que la suciedad no desaparece escondiendo el polvo debajo de la alfombra. Cuidado.

LO único que demuestra la gran cantidad de niños que se desmayaron o que desfallecieron en los honores a la bandera es que así como hay niños que resisten los 26 o 28 grados que hacían a las 9 de la mañana, hay niños que no. Además de que muchas madres de familia, por las prisas de llegar a las siete de la mañana, quizá ni agua les dieron para tomar a los menores afectados por estar parados durante 50 minutos, con un sol inclinado, como ha ocurrido en cada juramento a la bandera, durante los últimos años.

 

Notas Relacionadas