Martes 02 de Junio de 2020

Vapeo, la nueva alerta sanitaria en SL

Fumadores de San Luis Potosí han visto en los cigarros electrónicos una “oportunidad” para dejar el “vicio”

Rubén Pacheco

[Huasteca Hoy]

Con anterioridad era común pedir “fuego” o “lumbre” para encender un cigarro y convivir en el antro, en la reunión familiar o en cualquier momento ameno, ahora los círculos de los diferentes estratos sociales solicitan compartir el líquido, “el jugo”, el cartucho o en su caso, recomendar al mejor proveedor para la siguiente vapeada.

Es así que, desde hace algunos años, los fumadores de San Luis Potosí han visto en los cigarros electrónicos una “oportunidad” para dejar el “vicio”, ahorrar cientos de pesos al mes y evitar enfermedades respiratorias.

Tal parece que la demanda puede crecer de forma exponencial, pues los fumadores diarios de 12 a 65 años de edad en el estado, fuman en promedio 7.5 cigarros al día, según datos la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco (Encodat) 2017.

Es decir, en una semana una persona fumadora puede aspirar 52.5 unidades, en un mes 210 cigarrillos y en un año 2 mil 520 muestras de esa droga legal.

 

Del humo al vapor

En su intento por dejar de fumar tabaco, Johana Deyanira Lara, joven de 27 años, narra que hace dos años comenzó a utilizar el dispositivo, el cual terminó por funcionar durante alrededor de ocho meses, sin embargo, después retornó el gusto, ya no de forma excesiva como antes, pero la ansiedad por la nicotina no desapareció en su totalidad.

Rememora que de cinco cigarros que consumía en un día, luego de la utilización del vaporizador, el consumo pasó a dos unidades, decrecimiento considerable en su pretensión por dejar de ser fumadora.

La entrevista enfatiza que, aunque nunca presentó alguna enfermedad o padecimiento durante el uso del vape, sí percibió afectaciones en los dientes, pues sus piezas dentales presentaron manchas.

Evalúa que quien desea obtener un aparato para fumar vapor debe tener una instrucción previa, es decir, tener conocimiento que tienen diferentes calibraciones, mantenimiento y otras características propias del mismo.

“Yo lo empecé a utilizar hace dos años (…) Sí volví a retomar el gusto del cigarro y obviamente ya no era tanto porque me quitaba un poco el ansia de querer o estar prendiendo cigarrillos a cada momento”, refiere.

Johana Deyanira matiza que, después de probar el cigarrillo no lo recomienda a quienes deseen iniciar con el vapeo, pues es un gusto costoso y porque recientemente se presume, genera impactos en la salud.

 

Al gusto del comprador

Si los influencer’s y los grandes corporativos nacionales y trasnacionales aprovechan YouTube, Facebook o Twitter para potenciar sus seguidores y ganancias, respectivamente, los vendedores de los SEAN no rompen la lógica comercial y hacen, sobre todo de la red social de Mark Zuckerberg, el mejor sitio para vender a diestra siniestra los dispositivos.

Tan simple como teclear “cigarros electrónicos slp”, “cigarros electrónicos SLP” o “cigarros electrónicos San Luis Potosí” en la barra de búsqueda de Facebook, es que aparece un listado de “ofertas”, donde se puede acceder a comprar un e-cigs en la ciudad.

El mismo ejercicio se repite en las páginas de venta de artículos diversos de esa red social, o con googlear en el buscador dichas palabras clave, basta para detectar las propuestas de los vapeadores.

En caso de carecer de acceso a internet, las personas acuden a comercios localizados en el pleno Centro Histórico capitalino, sobre todo en las inmediaciones de las plazas “El Carmen” o “Los Fundadores”, donde se publicitan como cualquier memoria USB, discos duros, lap top´s, baterías, auriculares o cualquier otro aparato electrónico.

Aunque la mayoría opta por adquirir sus cigarros en inmuebles establecidos, algunos compradores gustan de acercarse con ambulantes que portan mochilas pequeñas conocidas como “mariconeras”, tratando de alcanzar la oferta del día o simplemente ver para “qué les alcanza”.

Tanto en el mundo “offline” como “online”, los costos varían según la marca, el tamaño, la forma, la capacidad, la resistencia y otras características, por lo cual, puede rondar desde los 120 pesos, pasar por los mil 500 pesos y llegar hasta a 4 mil pesos.

Sin problemas, sin intermediarios; contacto directo con el vendedor y eso sí, suficiencia económica, permiten que en cuestión de días u horas el aparato “innovador” sea propio.

 

Norma de papel

El Artículo 2 de la Ley General para el Control del Tabaco establece que la misma se aplicará en diferentes materias, entre ellas el tabaco, siendo en la fracción XXV, que expone: “Tabaco: La planta “Nicotina Tabacum” y sus sucedáneos, en su forma natural o modificada, en las diferentes presentaciones, que se utilicen para ser fumado, chupado, mascado o utilizado como rapé”.

En dicha legislación en su Artículo 16, señala en la fracción I: “se prohíbe: comerciar, vender, distribuir o suministrar cigarrillos por unidad o en empaques, que contengan menos de catorce o más de veinticinco unidades, o tabaco picado en bolsas de menos de diez gramos”.

Como tal la Ley General para el Control del Tabaco no hace mención de una sola palabra sobre los cigarros electrónicos o sus otros nombres, sin embargo, Carlos Alberto Aguilar Acosta, titular de la Coepris, precisa que ese producto estaba catalogado como “sucedáneo”, pero de forma reciente implican un riesgo sanitario en cuestiones pulmonares, según la nueva disposición de la Cofepris.

 

Sin seguridad para los fumadores

En los últimos años, las autoridades sanitarias de la Federación han emitido pronunciamientos y “alertas sanitarias” sobre esa gama de productos, por ejemplo, en junio de 2018, la Cofepris dio a conocer entre otros aspectos, que existen en el mercado productos “que no son derivados directos del tabaco”, sin embargo, se asocian con productos del mismo, por lo que “su comercialización se encuentra prohibida” en México.

Reveló un listado de 268 marcas “ilegales” de cigarrillos electrónicos identificados en el país, tales como: Armada, Flash, Maypole, Walden, Fox, Westport, Alamo, Patrol, V8, Elite, Park Gold, por mencionar algunos.

En comunicados posteriores sentencia que la venta de los mismos es “ilegal”, pues “ninguno ha sido avalado como dispositivo seguro para los fumadores; tampoco se ha comprobado científicamente que sean útiles para dejar de fumar; se emitió cartas de advertencia a tiendas departamentales y autoridades sanitarias estatales”.

Este año parece que la regulación en el país tomó mayor relevancia, ya que la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos, reveló este mes que indaga un brote multiestatal de lesión pulmonar asociada con el producto de cigarrillo electrónico.

Ante ello, la Cofepris suscribió un pronunciamiento de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales Federales en coordinación con la Comisión Nacional contra las Adicciones, en cual se advierte que se carece de información científica independiente suficiente para documentar la efectividad de los SEAN para dejar de fumar.

Asimismo, que no se ha demostrado la seguridad ni a corto y menos a largo plazo; tampoco se ha documentado seguridad para los no fumadores; su uso mantiene la conducta de fumar; y gran parte de la promoción de éstos va dirigida a la juventud.

“Los SEAN, cigarrillos electrónicos y los dispositivos que calienta tabaco (como el IQOS) deben regularse como cualquier producto de tabaco”, es decir, publicidad limitada, espacios 100% libres de humo o impuestos especiales, recomendaron.

Según infografías recientes de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), publicadas en su cuente de Twitter, los químicos para vapear contienen glicoles, compuestos orgánicos, algunos volátiles; metales como plomo, cromo y níquel.

 

Tarea de nunca acabar

De enero al 25 de febrero pasado, la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) de San Luis Potosí, reveló que destruyó 300 unidades de cigarros electrónicos.

A la par de ello, Carlos Alberto Aguilar Acosta, titular de la Coepris, reportó en entrevista, que recientemente se aseguraron 39 cajas de repuestos, a través de la Policía Federal (PF), en el Aeropuerto Internacional “Ponciano Arriaga” de San Luis Potosí.

“Los vapeadores o cigarros electrónicos están considerados dentro de la Ley General para el Control del Tabaco. Es una estrategia que la Cofepris ha definido de fecha reciente, relacionado con acciones de vigilancia y control sanitario”, refiere el funcionario estatal.

Afirma que el organismo dependiente de la Secretaría de Salud de Gobierno del Estado (Ssa), inició algunas acciones que está por ampliar y fortalecer algunas áreas, sobre todo, espacios donde se ofertan artículos electrónicos.

“Por internet, a través de nuestra oficina de Control Sanitario de la Publicidad, es donde se hace el monitoreo. Nos coadyuvamos con Policía Cibernética para poder bajarlas (publicidad de los vapeadores) de la red”, concluye el comisionado de sanidad.

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