Viernes 16 de Enero de 2026

Anita, perseguida por las balas

Redacción

huasteca@pulsoslp.com.mx

 

CIUDAD VALLES.- Doña Anita Melendrez Rivas estaba acostada en su cama mientras llegaba el año 2026 y una bala perdida entró por el techo de su casa y cayó a centímetros de su cabeza.

Anita andaba cansada porque las quimio la dejan exhausta y decidió quedarse en casa, en lugar de salir a festejar. Le dijo a su esposo, Roberto Hernández:

-Yo me quedo, ¿qué me puede pasar de malo aquí en la casa?

Después de que le practican las quimioterapias suele marearse y caerse, por eso quedarse en cama los últimos minutos del 2025 era la opción y así lo hizo.

Comenzó a hablar por teléfono con su amiga, Carmen Delgado para darse las felicitaciones mutuas por el año que estaba por comenzar, pero cuando pasaron los primeros 18 minutos de 2026 escuchó un estallido muy fuerte, muy cercano y lo comentó con su amiga; de pronto, un polvillo de unicel comenzó a nevar sobre su cabeza y se dio cuenta de que había un hoyo encima de ella, cerca del aire acondicionado.

Anita sintió algo que se interponía entre su espalda alta y las sábanas, indagó y encontró una ojiva de buen calibre que había perforado el techo laminado de su casa.

Anita es enfermera y ha visto los límites de la vida de cerca, sin embargo, es fervorosa creyente y ella asegura que dos ángeles (sus padres ya fallecidos) y Dios Todopoderoso la salvaron de una muerte violenta por la bala perdida de año nuevo.

 

Perseguida por las balas

El jueves 25 de febrero de 2021 en la noche, a la manera del viejo oeste, el comandante de la Policía Municipal, Héctor Mar del Ángel y un séquito de policías protagonizaron una balacera que comenzó afuera del SAT, en calle Madero y que culminó afuera de la antigua casa de Anita.

Su esposo salvó la vida de milagro, cuando policías y presuntos delincuentes se abatían sobre la avenida Vicente C. Salazar, pero desde ese día, la refriega y las explosiones de pólvora dejaron parcialmente sorda a la señora.

No ha sido fácil la vida para Anita, porque lucha contra el cáncer y tiene que viajar a San Luis Potosí para los tratamientos, pero está convencida que sus papás, desde el cielo, desviaron la bala que alguien disparó para “celebrar” un cambio de horario.