Miercoles 27 de Mayo de 2020

Bitácora

EL líder sindical de la DAPAS, Alejandro Ballesteros Corona dio a conocer, en un tono que podría traducirse como “hasta la madre”, que él no volverá a sentarse a negociar soluciones para la huelga con nadie, a menos que esté presente el titular de la Junta Local de Conciliación y Arbitraje…

ADRIÁN Esper Cárdenas ha de haber dicho ante eso que pues “felicidades”, pero lo que parece interesante es que Edgar Enrique Sánchez González está vendiendo la idea de que la huelga está a punto de ser declarada inexistente, porque 20 sindicalizados están a punto de desertar del movimiento parista, cosa que no ha sucedido todavía y que quizá no tenga efecto…

EL asunto es que el conteo sobre el número de inconformes ya se realizó en marzo y ganó el Sindicato, haciendo que jurídicamente la huelga exista, así que no se ve cómo se pueda desvanecer este movimiento, sin que se les tuviera que liquidar a los trabajadores del agua potable que tienen 273 días de huelga, un récord que no había alcanzado una institución pública en Valles en toda su historia…

LO que sí es cierto es que Ballesteros ya de por sí no le cae bien a nadie de la Alcaldía, como para todavía juntarse con “el higadazo” de Erasmo Linares que no representa a nadie ni ha representado a nadie, pues es no ayudarse en su lucha por los derechos sindicales…

SIN lugar a dudas algo oscuro pasa en la Comisión Federal de Electricidad (CFE), porque cada vez que se va la luz en la zona tének, ya sea en San Antonio Huichimal, que es de donde más se quejan o más arriba, en La Lima, le contestan a la gente que debe haber un mínimo de reportes para que la camioneta de guardia de la Comisión vaya y atienda el problema…

O sea, no basta una llamada de uno de los 17 mil habitantes de la zona tének para que la Comisión mande la camioneta a ese gueto velado de los indígenas en Valles, sino que hace falta que llamen hasta cinco o 10, de acuerdo con lo que le dijeron a Santana Márquez Escobar, lideresa social de San Antonio, si no, no mandan nada. Ah, mira. Si uno se queja no vale, pero si se quejan 10, entonces la CFE sí consideraría ir…

YO me pregunto si ese mismo tratamiento le darían los de la luz a un Esper, González, Curiel, Cambeses, Safi, López Cárdenas o a un habitante de La Mirador o de Lomas del Yuejat, donde vive mucha gente de piel blanca y de apellidos de origen exótico. No creo. Imagino a la superintendencia apurando a sus trabajadores para reparar el desperfecto a la brevedad, con la salvedad de que en mansiones como las de los sectores mencionados hay planta de luz de emergencia…

PERO los de la zona tének son morenos y tienen apellidos comunes y corrientes, como Hernández o Rodríguez, así que ellos que se pasen a amolar. Ojalá en el ideario laboral de la CFE les expliquen que eso es racismo en la más grave de sus prácticas, porque es una discriminación institucional y ni Trump se ha atrevido a tanto.

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