Lunes 22 de Julio de 2019

Bitácora

LA política internacional de Andrés Manuel López Obrador de ofrecer empleo a los centroamericanos que así lo requieran, para que no pasen la frontera norte y no molesten al presidente Donald Trump ya entró en vigor, pues resulta que si un nativo de El Salvador, Nicaragua o Guatemala pide que se le ayude a conseguir una plaza laboral, entonces el Servicio Nacional del Empleo (SNE), a cargo de Lorenzo Estrada Torres estará obligado a ayudarle a buscar y acomodarlo, como si se tratara de un connacional…

AHORA un paréntesis: hasta antes de la ola racista de Trump, -que es para nosotros también-, los mexicanos nos referíamos a los centroamericanos, como “nuestros hermanos”, pero el Twitter y el Facebook se han encargado de concitar al odio a un sector amplísimo de la sociedad que está en contra del presidente AMLO y ahora hay un recelo de los mexicanos que somos pobres o asalariados, contra los que cruzan el país y que ahora tendrán la opción de quedarse a trabajar, aunque no sean connacionales y no tengan papeles de residencia en México, exactamente como pasa en Estados Unidos de América, cuando un mexicano (así como nosotros), va para allá a conseguir empleos o subempleos que nadie quiere allá, así, igualito…

O sea, para el delegado del SNE, quizá sea motivo de molestia para vallenses que vengan centroamericanos a quedarse con los puestos de empleados generales, sirvientes o jardineros que nadie en Valles quiere, pero como los van a ocupar los del sur de la frontera, entonces ya cala y mejor no, que se vayan. Es una doble moral sucinta y quien piense lo contrario está mal de la cabeza…

EL dinero de los 100 millones de dólares (dos mil millones de pesos) que destinó el Gobierno federal es parte de un Fondo para países Mesoamericanos que fue creado en tiempos de Felipe Calderón (¿no han visto que no dice mucho sobre el dinero para Centroamérica?) y que también es conocido como el Fondo Yucatán y es una inversión igual de grande que la que tendrá que hacer el Gobierno al reactivar las guarderías de todo el país, a las que había dejado sin recursos…

PERO volvamos a Valles: concitar al odio es muy fácil, pero si el centroamericano se queda en Valles animado por el hecho de que ganará 800 ó 900 pesos a la semana, en lugar de los 200 semanales que ganaba en Managua, entonces, ¿a quién tiene que dolerle eso? Es cuestión de enfoque y de diversidad…

LO que sí tiene que explicar el Gobierno de AMLO es porqué no ha incentivado la iniciativa privada, interna y externa y porqué el IMSS reporta una reducción del 88 por ciento en los empleos formales, es decir, los que tienen prestaciones. O sea, nadie está en contra de que un salvadoreño atienda en un negocio donde ningún otro vallense quería atender, pero sí sería bueno que primero se fijara en los pobres de México, que no tienen el mercado laboral que el presidente presume.

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