Domingo 19 de Mayo de 2019

Bitácora

Ya no sabe uno qué escribir sobre Lupillo Contreras Pérez, porque cuando uno se entera que hizo una buena labor y que ayudó a una señora de escasos recursos con una medicina, ¡rájale! vuelve a las andadas y regresa al departamento de “Siempre hay alguien así”, tan gustado en los últimos tiempos en Palacio Municipal, porque resulta que el único justificante que había encontrado la inefable coordinadora de la Feria, Patricia Lobatón para que no la acribillaran a tomatazos con lo del costo de la entrada a la feria, Lupillo ya se lo echó a perder, ¿pues a qué estamos jugando, hombre?

Resulta ser que muchos regidores que brincaron de gusto como los loquitos de la película de Despertares, pero sin las batas, cuando se les ocurrió rifar un carro en la Feria para poder cobrar el costo más alto de que se tenga memoria, estaban creyendo que vender los boletos y foliarlos para que alguien se llevara el automóvil era suficiente y que no había necesidad de informarle a la Secretaría de Gobernación, dentro de sus áreas dedicadas a juegos y apuestas (terreno bastante fangoso de la justicia) del asunto, pero resultó que sí, así que el carro ya no se va a rifar y el boleto nada más va a estar muy caro, pero sin la posibilidad de llevarse un auto nuevecito a casa. Lástima.

Lo que parece que es una verdad y es bastante inquietante, es que muchos regidores apenas esta semana que termina comenzaron a trabajar o a darse cuenta de que vivían en Valles, porque apenas fueron a conocer el relleno sanitario, apenas se dieron cuenta de que son ciudadanos y de que también tienen obligaciones, como pagar el parquímetro, además cayeron en la cuenta algunos de que pueden disentir de las cuentas públicas o de las decisiones del alcalde y no alzar automáticamente la mano para  aprobar todo a favor.

Así como pasa en el Congreso del estado, en el Cabildo de Valles y de otros municipios, parece que cada tres años estos organismos se degradan más y así como existe la idea de que cada vez hay más mandatarios improvisados y contumaces, así también parece estar ocurriendo con los encargados de legislar y de cabildear en las ciudades, porque la labor de un regidor es hacer que el Gobierno funcione, a través del apoyo al Ejecutivo, en comisiones y la vigilancia del manejo de los recursos correcto, cosa que no se había practicado sino hasta ahora, en el correr del sexto mes del año, cuando se vieron urgidos por una ciudadanía que les fustiga por Facebook.

Lo peor de todo es que corre el rumor de que existe la propuesta de que se les asignen asesores a cada uno de los ediles, cosa que sería, además de innecesaria, ridícula, porque es cosa de preguntar en cada área y dirección lo que se hace, para irse enterando de las funciones de un Gobierno. Pero bueno, qué se puede esperar de estos muchachos que, en su mayoría fueron parte de proyectos de Guadalupe Contreras, quien los trajo del PRI o de la grilla, al Cuerpo de Gobierno de la ciudad.

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