América retoma el vuelo y se impone 2-1 a los Monarcas

[Agencias]

Ciudad de México.- América tuvo piedad esta noche de Morelia, un equipo que no levanta, que suma cuatro partidos sin ganar y del que se aprovecharon las Águilas para ganar su quinto partido del Apertura 2018 y mantenerse en los primeros lugares de la clasificación.

Fueron solo dos goles con los que el conjunto azulcrema selló la victoria en la cancha, pero pudieron ser tres, cuatro o hasta cinco de diferencia, misma que no solo se vio en el marcador, sino también el funcionamiento superior del cuadro de casa que se cansó de llegar y fallar frente al marco de Sebastián Sosa, principalmente en la segunda mitad.

Los de Coapa habían tenido la posesión de la pelota, pero sin superioridad hasta el minuto 29, cuando Jorge Sánchez -habilitado como lateral izquierdo- se animó a ir al frente ante la displicencia de la defensa moreliana, condujo la pelota, se perfiló y con todas las comodidades sacó un disparo de derecha potente y colocado para poner el 1-0.

Poco a poco, el equipo dirigido por Miguel Herrera comenzó a mandar en la cancha. Sin tanta profundidad, fue empujando a los michoacanos hacía su portería, hasta que en la parte complementaria los terminó ahogando con el segundo tanto de la noche, obra de Mateus Uribe.

El colombiano acompañó por el centro del campo un pase largo para Henry Martín. La zaga dejó que el atacante originario de Mérida se diera la vuelta y tocara para la entrada del cafetalero, que de primera intención y con un tiro suave, pero bien esquinado, hizo el 2-0 al minuto 53.

La bondad y las malas decisiones en ofensiva del América le dieron a Morelia una pequeña oportunidad para acercarse en el marcador, y no la desaprovecharon, apretando el marcador al minuto 82 con un gol de Sebastián Vegas, que además de recortar la desventaja, les funcionó como una inyección de adrenalina para buscar el empate.

A Monarcas ya no le alcanzó el tiempo para igualar e incluso se quedó con nueve por las rojas en el agregado a Sebastián Vegas y Rodrigo Millar, pero terminó alterando los nervios de los jugadores, de la banca y de los aficionados americanistas, que vivieron los últimos minutos del duelo pidiendo el silbatazo final.