Bitácora

LA Liga de Softbol Femenil es histórica. Valles ha conocido la gloria de campeonatos nacionales y hay más historias de las legendarias Diablitas de Valles, que eran más recias y broncudas que los más bragados peloteros varones de los años sesentas y setentas, pero eso a Joel Rocha, de la Liga de Softbol Varonil le tiene sin cuidado, porque las mujeres tienen permiso del señor solamente para jugar de tres a seis de la tarde, horario de intenso calor en la Unidad Deportiva de la carretera al Ingenio, mientras que sus amados varones juegan a horas cómodas del día, como la noche, por ejemplo…

EL señor Rocha debe ser uno de los hombres más valientes de la historia de Valles, porque no tiene ni idea de lo que es hacer enojar a una mujer. Es más, no tiene ni remota cuenta de lo que le puede pasar si hace enojar a un colectivo de mujeres que hacen deporte y que conocen sus derechos. Lo peor de todo es que el pensamiento de Rocha es anacrónico, porque en estos tiempos, dejar entrever misoginia en una liga deportiva no sólo es reprobable sino realmente tonto, porque hay un feminismo inteligente que se sabe defender de eso…

DE hecho, por más de una década, las jugadoras de la liga femenil que está afiliada a la Federación Nacional de Softbol, mientras que la liga de Rocha no está afiliada ni siquiera a los Pronósticos Deportivos. De hecho, la Federación ya está enterada de la marginación sufrida por las mujeres que practican la pelota blanda…

ENTONCES, todo se puede resumir a un asunto por demás penoso: a una misoginia rampante en pleno Siglo XXI y en una de las comunidades más importantes de la entidad. Para que el señor Rocha entienda el término, misógino proviene del griego miseo (odio) y gineo (mujer), es decir, alguien que tiene animadversión por las mujeres…

AHORA bien: la Comisión Estatal de los Derechos Humanos y el Instituto Municipal de la Mujer tienen conocimiento del caso, pero al parecer entendieron el asunto como uno en el que solamente tiene que ver el deporte, aunque no se fijaron que el caso es altamente discriminatorio contra las mujeres…

EL director del Deporte en Valles, Miguel Jiménez Lárraga no ha podido decir nada al respecto, a pesar de que el espacio en cuestión es municipal, porque está supeditado (mal hace) a Joel Rocha, que lleva años controlando la liga, así que este asunto que debería ser dirimido por las autoridades deportivas, tuvo que ser cambiado a autoridades municipales y, aunque el alcalde con licencia prometió ayuda al respecto, nada se ha hecho…

AHORA, las jugadoras confían en que la Alcaldesa interina, por su condición de mujer sea más sensible y haga entender al señor Rocha que el rol de horarios debe ser parejo para hombres y para mujeres, porque si a méritos van, pues ellas tienen más logros y más tradición dentro de los juegos locales y regionales…

TAMBIÉN cabría aclarar que hacer enojar a tantas mujeres nunca es recomendable, porque desde el inicio de los tiempos, ellas han controlado a todos los demás seres humanos: hombres, niños, ancianos y ellas han administrado la existencia desde la cueva, así que tienen conocimiento de las cosas a tal grado que en cualquier momento pueden convertir una tarde cualquiera en un infierno…

TODO es cuestión de compartir horarios a las horas de la tarde o de la noche, cuando el sol ya no cale, pero ser terco es una especie de deporte local, también aquí en Valles.