Bitácora

CAUSA expectación que los elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), hayan informado que no se ha canjeado ni una sola arma de fuego desde que instalaron su stand en el que hacen el trueque de arma por dinero, como cada año…

AYER se cumplió una semana de esta campaña anual con la que la Sedena argumenta que prefiere pagar dinero en efectivo y quedarse con las armas que guardan muchos en sus casas, a que suceda una tragedia, pero nadie, ni una sola persona ha canjeado…

OBVIAMENTE, por razones que tienen que ver con el recelo con el que operan los elementos castrenses, ellos están impedidos a conjeturar sobre el fenómeno de no-canje, pero en esta columna se puede avizorar uno que otro elemento que puede servir para explicar el por qué muchos ciudadanos prefieren quedarse con sus pistolas y rifles, antes que cambiarlos por cantidades que van desde los 500 hasta los siete mil pesos.

DESDE hace tiempo, y aunque las cosas no estén ni siquiera cerca de la ola de violencia que se vivió de 2010 a 2012 en la Huasteca, hay muchas publicaciones en las redes sociales (el nuevo café y plaza pública de los ciudadanos), en las que se hace una propuesta soterrada, pero no menos agresiva de que los ciudadanos deben tener derecho a tener armas en casa y a actuar con violencia contra un ladrón que se cuela a una vivienda o contra una persona que quiera hacer daño a una familia…

SON propuestas de páginas que no pertenecen a clubes o asociaciones oficiales, sino sencillos memes explicativos sobre la ventaja de tener un arma en casa a no tenerla, pero ¿por qué tener un arma?…

DURANTE décadas, se ha sabido que las autoridades suelen fallar contra la delincuencia de manera estrepitosa e incluso ridícula y, no se diga sobre la procuración de justicia, porque los ciudadanos, en su gran mayoría, tienen la idea de que el nuevo sistema de justicia penal no sirve, suelta a los delincuentes, no los castiga y las investigaciones son más deficientes…

EN una cosa tiene razón el ciudadano: las investigaciones suelen ser deficientes porque los que se encargan de conformar las carpetas de investigación están trabajando sobre errores y sobre experiencias nuevas y eso desanima a la víctima y al ciudadano común…

EL sistema es mejor que el de antes, sin embargo, estamos tan acostumbrados a hacer juicios sumarios en los medios de comunicación y a que rápido se nos entregue a un responsable del delito, -sea realmente culpable o inocente-, que cuando el imputado lleva el proceso en libertad, todos sentimos un escozor en el alma…

POR eso, muchos de nosotros leemos embelesados la propaganda en pro de tener armas en casa, como si fuera una ley no escrita pero válida, justificable y lógica…

NADIE se pone a pensar que, en aras de proteger a la familia, quien tiene un arma, debe guardarla, por no decir, esconderla tan bien que, a la hora de la incursión en casa de un delincuente, no sirve de nada tenerla. Porque está el otro lado de la moneda: si el arma se tiene a la mano en un cajón cualquiera, en un compartimiento de un escritorio o en la parte alta de una cómoda, se corre el riesgo de que un niño juegue con ella y que se suscite la tragedia más grande…

PERO al parecer los ideólogos no oficiales que defienden el argumento de las armas en casa están ganando y eso se demuestra con un stand de la Sedena donde no se ha canjeado, como antes se hacía.